Un caldo de la abuela para recuperarnos.


Si es que los remedios caseros de la abuela , los de toda la vida, son los mejores. Se apoyan en la experiencia de generaciones y se a ido ajustando a nuestras necesidades.

Nuestra abuela nos diría después de una noche de excesos: Tomate este caldito y verás que bien te sienta. - y luego diría- venga "bonico". Y ya esta, nos dejaríamos llevar por esa voz maternal y amorosa, que solo de oírla ya nos sentimos mejor.

Y es que un buen caldo, nos aporta de una manera rápida (ya que no hay que esperar a digerir alimentos) las sales y vitaminas que necesitamos. Además es un aporte de agua que hemos perdido a causa de la deshidratación que produce el alcohol. Y no solo eso, un caldo calentito reconforta y relaja los músculos.

Bueno, aquí he encontrado en youtube un vídeo de cómo hacer un caldo nutritivo que nos quitará la resaca rápidamente.



Te lo puedes tomar por la mañana, conforme seas persona, y también antes de salir. Verás como se nota.